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domingo, 18 de diciembre de 2016

Lo que no te han contado del Taj Mahal

Días 30 de noviembre al 1 de diciembre 

Taj Mahal
Tal vez creas que no es posible decir algo nuevo sobre el mundialmente conocido Taj Mahal. Pero lo que mucha gente no sabe es que Agra, igual que Delhi y la mayor parte de esta zona de la India tiene nieblas muy densas en los meses de su invierno que impiden la visión más allá de los veinte metros. Imposible pues, ver amanecer en el Taj Mahal en estas condiciones.
Aún así hemos sido afortunados de poder verlo y te vamos a contar esta experiencia.

Cuando salimos en el tren de las 6 de la mañana de Delhi hacia Agra desde la cercana estación de New Delhi en medio de una densa niebla, suponíamos que era una típica niebla mañanera mezclada con la polución que habíamos visto estos últimos días en Delhi.

Andén a las 6AM, de noche y con una niebla que parece lluvia
Andén a las 6 a.m., de noche y con una niebla que parece lluvia
Cuando llegamos a Agra, a las diez de la mañana con dos horas de retraso porque el tren no podía ir más deprisa a causa de la niebla que había, empezamos a pensar que habíamos tenido mala suerte de ir a un sitio tan emblemático en el peor día posible del año. Pero al entrar en el pequeño coche que el hotel había mandado a buscarnos, el conductor nos indicó que era invierno y eso significa niebla un día sí y un día también en Agra. Sorprendidos, porque no lo habíamos leído en ningún sitio, decidimos que este post haría mención a esta niebla cerrada. Desde la terraza de nuestro hotel se supone que íbamos a disfrutar de vistas al Taj, pero no lo veíamos. No veíamos casi ni el hotel de enfrente. Decidimos esperar al día siguiente. El secreto mejor guardado de la India: hay niebla cerrada en invierno en el Taj Mahal. Nos recordó a lo que pensamos al ver (mas bien, no ver) el Monte Fuji a causa de la tormenta.

Aún así, pusimos el despertador por si el día de la visita no había niebla. Una mirada desde nuestra ventana nos confirmó que podíamos dormir a placer. Estuvimos toda la mañana subiendo a la terraza del hotel para ver si veíamos el Taj. Sobre la una de la tarde, por fin vimos que se veía mejor, por lo que allí nos fuimos.

Niebla a las 09:00h
Algo se intuye a las 13:00h
El Taj Mahal desde la terraza, se intuye entre la niebla
Pero hablemos del monumento, que es lo que habíamos venido a ver y pudimos ver al día siguiente, claro. Lo primero es que es Patrimonio de la Humanidad desde 1983 y su construcción se inicia a orillas del Río Yamuna por una promesa de amor del emperador mogol Shah Jahan a su esposa Muntaz Mahal que falleció en el parto de su decimocuarto hijo. Y es que dentro del Taj no hay salones, ni dormitorios, ni otras habitaciones. En su centro está el féretro de la princresa en mármol blanco con incrustaciones de piedras preciosas y, a su lado, el de su marido que fue colocado allí por su hijo al morir, generando la única asimetría en todo el conjunto arquitectónico. No se puede, en teoría, sacar fotos de ese espacio, pero al final, las hace mucha gente.

Patucos listos para entrar al recinto del mausoleo
Entramos por la puerta este, cercana a nuestro hotel. Las entradas no se compran ahí, sino en un centro de visitas que está unos setecientos metros antes de llegar y donde a los extranjeros también nos hacen entrega de una botella de agua y de unas fundas para los zapatos (será por la diferencia de precio de la entrada), porque dentro del monumento en sí, en el mausoleo del Taj, se debe entrar descalzo. Desde ese centro de visitantes te llevan en autobuses eléctricos tipo carro de golf hasta la puerta. Todo el camino hacia el monumento está muy cuidado, con paneles informativos a lo largo de la calle. Lo más limpio de Agra. A nosotros este centro nos pillaba cerca del hotel en cualquier caso y es muy conveniente. También tienen taquillas si necesitas dejar algo, por cierto.

Autobús eléctrico hacia el Taj Mahal
Transporte ecológico
Pues eso, que después de comprar las entradas el día anterior por internet (bendito pago con tarjeta), recoger nuestra agua y los patucos, montarnos en el cochecito, llegar a la puerta y pasar el correspondiente control de seguridad de mochilas y scanner, te encuentras en el patio anterior al Jal Mahal, que no es el Taj Majal aún, rodeado de las tres puertas de entrada en un jardín muy bien cuidado y lleno de turistas de todos los países, pero sobre todo de la propia India, porque el Taj es uno de sus símbolos. Toda la muralla y las puertas de acceso son de arenisca roja. Lo único blanco dentro es el Taj Mahal, por lo que impacta aún más.

Puerta de entrada al primer recinto y jardín en primer plano
Pasar la puerta de entrada al recinto del Jal Mahal y desde la misma puerta contemplar en la distancia (hay más de quinientos metros) el impresionante conjunto blanco de las tres cúpulas del Taj con sus dos edificios rojos anexos y todo ello enmarcado por el Jal Mahal, el jardín con los caminos de agua en cruz, es por decirlo en dos palabras "Im-presionante".
Darwaza. Acceso al Jal Mahal, el jardín interior.
La Darwaza es muy bella

Lo bonito es recorrerlo sin prisas, viendo los rincones, acercándose poco a poco al mausoleo para, una vez dentro, disfrutar de la sala donde están las dos tumbas y de los adornos en piedras preciosas y semipreciosas de las paredes y de las propias sepulturas. Aunque para hacerlo tengas que compartir el lugar con cientos de personas que están como nosotros embelesadas por este conjunto casi al atardecer...e intentando hacer una foto del momento sin que los guardias les griten que está prohibido y que es una tumba. El Taj Mahal ha sufrido con la contaminación y la invasión de un alga verdosa, por lo que se le está sometiendo a limpieza y uno de los minaretes, así como una fachada, están en proceso de limpieza.

Primera visión del Taj Mahal desde la Darwaza
Soportales del recinto interior
Antes de llegar al mausoleo, en el jardín hay dos edificios de arenisca roja, que son los llamados palacios de agua, y a ambos lados del Taj Mahal hay dos edificios también de arenisca roja, en perfecta simetría, igual que todo el recinto, son la mezquita y el Jamat Khanah, son edificios gemelos, que sólo difieren en la puerta central de la mezquita, que tiene el altar de oración blanco, en dirección a la Meca.

Jamat Khanah
Arcos interiores
Por otro lado, en Agra seguíamos con el problema del efectivo y sin poder comprar trenes por internet. Calculando el precio de las entradas y de los trenes, teníamos claro que no nos llegaba ni para 2 días. En el hotel de Delhi nos habían ofrecido un coche con conductor para realizar todo el recorrido, excepto Kajuraho y Agra, que nos ofrecían comprar el billete de tren, porque eran otras provincias y, por tanto, tenían que pagar un impuesto diferente. Nos parecía un poco caro y el taxi que nos enviaron a recogernos al aeropuerto era un poco cutre, por lo que no lo tomamos. Sin embargo, hablamos con nuestro hotel en Agra y nos hicieron una oferta algo más barata, incluyendo el trayecto a Kajuraho en coche, por lo que cerramos con ellos el transporte de todo el viaje. Acordamos ir a Kajuraho y volver al hotel (con noche incluida en el acuerdo) para así probar el servicio y después continuar si queríamos o desistir del acuerdo. También preguntamos por la posibilidad de cambiar divisa, pero nos dijeron que no podían (en otros hoteles de 5* que preguntamos, tampoco lo hacían). Sin embargo, como la cerveza había que pagarla en efectivo, cuando el resto de consumiciones iban contra la tarjeta (seguramente no tenían licencia de alcohol), nos tomamos una cerveza (250 rupias, 3,53€) y pagamos con $100, obteniendo rupias como cambio. Para esto sí nos cambiaron la divisa. Con esto íbamos justos de efectivo, pero era un pequeño respiro.

Siguiente etapa: templos eróticos de Kajuraho. ¡No te la pierdas!




Datos prácticos:

Billete de tren Delhi-Agra, categoría AC Chair 1: 680 rupias (9,47€). Duración habitual del trayecto 2h. Te piden el pasaporte para comprar el billete. Andén y vagón muy bien indicados en la estación. Asientos un poco sucietes. Incluye una comida, con bebida y café, más una botella de 500ml de agua por persona. Se pueden  comprar los billetes por internet teniendo usuario de IRCTC que nosotros no conseguimos en 15 días con correos de ida y vuelta a su servicio de atención al cliente, por cierto. Buena suerte para los que lo vais a intentar.

Entrada al Taj Mahal: 1.000 rupias (14,10€). Se pueden comprar en la taquilla en efectivo o por Internet (comisión de 11,6 rupias por compra por internet) en la página oficial del Archeological Survey of India, a través del enlace que aparece en la columna de la derecha. Ojo: aseguraros de que tenéis una buena conexión porque a nosotros en Kajuraho nos falló por time out y luego hay problemas porque la transacción te la cobran pero no te dan el papel de la entrada y empieza el infierno de las reclamaciones. Aun estamos esperando la devolución.

Transporte desde la estación de tren al hotel: estaba incluido en el precio de la habitación, por lo que nos enviaron una taxi para recogernos. Al salir hay multitud de taxistas y tuk-tuks ofreciendo sus servicios. En la estación también hay un servicio de traslados con pre-pago.

Hotel Taj Resort: bien situado, a mitad de camino de las taquillas y de la entrada del Taj. Terraza con vistas al Taj Mahal (un poco a lo lejos, pero se veía). Buen servicio en general. El hotel más caro de nuestro viaje y, aunque no estaba mal, no el mejor, pero la ubicación a 200 metros de la entrada este del Taj Majal se paga.

Servicio de coche con conductor durante 13 días: 40.000 rupias (564,11€ ó 43,39€ por día). Nuestro conductor, Anil, gran profesional y buen conocedor de las carreteras y de cómo hacernos muy agradable el viaje sin sobresaltos de tráfico, hablaba inglés. El coche, un Hunday Etios. Quedamos muy conformes con el servicio. Nos salió caro ya que sabían que ni siquiera los extranjeros tenían efectivo, pero pudimos hacer el todo el recorrido que queríamos, dejándonos el último día en nuestro hotel de Delhi. Eso sí, el viaje resultó muy cómodo, sin tener que andar con trenes nocturnos y pudiendo disfrutar del paisaje y ver a la gente en los pueblos del camino por donde nos metimos.

Visita que dejamos pendiente en Agra:

Fuerte Rojo o Lal Quila: 550 rupias (7,76€)  fuerte mogol, o palacio amurallado, del s. SVI, construido en arenisca roja. Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1983.
Tiene web propia. No admiten pago con tarjeta 😒. Hace falta tomar algún medio de transporte, porque no está en el centro.

Hay más cosas que ver y hacer en Agra, como el mausoleo de Itimad-ud-Daulah, por ejemplo, pero aquí nosotros centramos el objetivo en el Taj Mahal y en solucionar el tema del transporte debido a la falta de efectivo.


6 comentarios :

  1. la verdad es que tiene que ser una pasada estar allí, es impresionante, precioso y espectacular. Un abrazo.

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    1. es un sitio magnifico. lastima que este tan sucio...
      abrazos

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  2. Que maravilla!!!!.... Seguramente las fotos no le hacen justicia.
    Besos

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    1. realmente, Rosi, es espectacular y enorme.
      besosss

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  3. Aunque ya lo sabía, no por haber estado, sino por los miles de documentales que me he chupado, el estar presencialmente allí debe ser abrumador, por el volumen de personas, tráfico, y monumentos. Aprovecho para felicitaros las Navidades desde aquí y que lo disfrutéis mucho allí donde estéis, que como te entendí ibais a pasar el final de año en las antípodas. Un fuerte abrazo.

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    1. Feliz Navidad para tí y tu familia también, Feliciano. Efectivamente, pasaremos las fiestas en Australia. De hecho, hoy hemos llegado a Darwin y aquí estaremos en Navidad.
      Un fuerte abrazo

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